Solo dos jugadores nacidos desde 2004 han logrado sumar más de diez contribuciones directas de gol.
El fútbol europeo se rinde ante la efectividad de Lamine Yamal y Nico Paz, los únicos jóvenes en alcanzar las dos cifras. Ambos han roto la barrera de las diez aportaciones, un hito que se les resiste al resto de promesas.
Lamine lidera la tabla sub-23 en las grandes ligas, demostrando que su impacto en el juego va más allá de la gambeta. Por su parte, Nico Paz justifica su posible regreso al Bernabéu con una influencia total en el ataque del Como.
La pelota es caprichosa y ha querido que estas dos estrellas emergentes compartan un récord que nadie más puede igualar. La batalla por ser el mejor jugador joven del mundo tiene en ellos a sus dos candidatos más firmes.
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