El club británico rechaza ampliar la cesión y exige los 30 millones pactados de forma inmediata o su regreso
El futuro administrativo de Marcus Rashford se encuentra en un punto de no retorno debido a las exigencias del Manchester United. A pesar de que Joan Laporta ha intentado explorar la vía de una nueva cesión por una temporada adicional para ganar tiempo en la evaluación del jugador, los «red devils» han cerrado la puerta a cualquier tipo de renegociación que no implique una venta definitiva. Desde las islas británicas son tajantes: o el Barcelona abona la cantidad acordada este verano o el futbolista deberá regresar a Old Trafford de forma obligatoria, rechazando de plano las propuestas de prórroga que el club catalán puso sobre la mesa recientemente.
Esta postura inflexible del conjunto inglés complica los planes de la entidad azulgrana, que pretendía rebajar el riesgo financiero de la operación. El Manchester United no solo se niega a extender el préstamo, sino que ha advertido que cualquier cambio en las condiciones pactadas supondría un incremento en el precio final del traspaso, algo inasumible para las arcas culés. Por su parte, el propio Rashford tampoco parece estar por la labor de continuar como cedido, ya que su intención es resolver su situación contractual y firmar un compromiso permanente en la Ciudad Condal, dejando a Deco en una encrucijada donde debe decidir si arriesgar 30 millones o perder al jugador.
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