El club rojiblanco frena en seco cualquier opción de salida al Barcelona y Miguel Ángel Gil descarta negociar
Con las puertas que conducen al Barcelona totalmente cerradas después del hartazgo del Atlético por las artes con que se ha tratado de convencer a la Araña desde el Camp Nou que ha acabado derivando en una denuncia ante la RFEF y la FIFA así como después de que Miguel Ángel Gil saliera a la palestra para dejar claro que no aceptaría ninguna oferta azulgrana, no se vislumbra un escenario sencillo para el argentino. Se trata de continuar como rojiblanco con una afición de uñas por su desplante o presentarse en los despachos con una propuesta del extranjero que altere la intención de los dirigentes de no avenirse a su venta.
En este sentido, aunque pocos se atreven a asegurar cómo se resolverá el asunto, todo apunta a que Julián, al menos en el más corto plazo, tiene asumida su vuelta al Atlético por más que llegara a especularse con una posible declaración en rebeldía que le llevara a no presentarse a los entrenamientos. De todos modos, el hecho de hacer saber que va a empezar a seguir las pautas de entrenamiento del club invita a pensar en su regreso con normalidad.
Publicar comentario