El extremo brasileño regresa de la gira con Brasil con el objetivo urgente de reconquistar a la exigente grada del Santiago Bernabéu.
Vinicius Junior afronta un escenario de máxima exigencia a su regreso a la disciplina del Real Madrid tras el parón internacional con Brasil. El estatus de intocable del atacante en el conjunto merengue ha quedado seriamente cuestionado debido a las buenas actuaciones de Diomande en su demarcación y a su prolongada sequía desde el mes de agosto.
A esta competencia interna se le ha sumado el rendimiento irregular bajo las órdenes de José Mourinho, lo que ha provocado pitidos en el Santiago Bernabéu. La presión ambiental de Chamartín exige una respuesta inmediata de un jugador que busca reencontrarse a sí mismo tras un Mundial que dejó sensaciones muy por debajo de las expectativas.
El tanto anotado con la Canarinha ante Australia representa el primer paso imprescindible para que Vinicius recupere su fútbol desacomplejado. El verdadero examen para el delantero se librará sobre el césped de Chamartín, donde deberá trasladar las sensaciones positivas de estos más de 30.000 kilómetros de viaje.
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