El templo azulgrana avanza en su candidatura para albergar partidos del Mundial 2030
La delegación de la FIFA que visita estos días España para supervisar las posibles sedes del Mundial 2030 ha completado su primera parada en Barcelona, donde las sensaciones tras inspeccionar el Spotify Camp Nou han sido muy positivas. Los representantes del máximo organismo futbolístico han podido comprobar de primera mano el estado actual de las obras de remodelación, las cuales avanzan a buen ritmo para alcanzar la capacidad final de 105.000 espectadores. Esta visita inicial se ha centrado en evaluar infraestructuras, planes logísticos y la viabilidad del recinto, dejando una impresión muy grata en los técnicos de la FIFA.
La candidatura del estadio azulgrana para ser una de las sedes principales es un hecho, y su ambición incluso contempla la posibilidad de acoger una de las semifinales o, en un escenario más optimista, la gran final del torneo. El feudo barcelonista competirá directamente con el Santiago Bernabéu y el Estadio Hassan II de Casablanca por ese premio. Aunque la configuración final de las sedes no se decidirá hasta finales de este año, tras concluir el Mundial de Estados Unidos, México y Canadá, el paso dado por el FC Barcelona esta semana refuerza su posición como uno de los pilares fundamentales del proyecto mundialista en nuestro país.
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