Pese al rechazo deportivo de la planta noble, la operación de compra liderada por el de Camas sigue su curso legal.
El futuro de Sergio Ramos y el Sevilla parece destinado a encontrarse en los despachos y no en el terreno de juego. Mientras la secretaría técnica liderada por Antonio Cordón ha dado por «zanjado» su regreso como futbolista, el proceso de compra de la entidad que encabeza el camero continúa avanzando con paso firme. Tal y como ha trascendido, la operación para hacerse con el control del club sigue los plazos previstos, aunque bajo una estricta reserva informativa.
Este revés deportivo no frenará las ambiciones empresariales del exinternacional español. Aunque no podrá ayudar al equipo sobre el verde bajo las órdenes de Almeyda, el horizonte de junio se perfila como la fecha clave para la posible luz verde definitiva a su proyecto de adquisición. Ramos, que ya demostró su compromiso ofreciéndose incluso sin cobrar, podría terminar regresando a la capital andaluza no para liderar la defensa, sino para dirigir el destino institucional del club de su vida.
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