Real Madrid, Barcelona y Atlético de Madrid borraron del mapa a los equipos de la Premier League en una semana para el recuerdo.
La Champions League ha sido testigo de una reivindicación total del fútbol español, que logró clasificar a sus tres representantes aplastando a los clubes británicos con una solvencia pocas veces vista. El Barcelona protagonizó la remontada más espectacular en términos de volumen de juego, pasando de un empate ajustado gracias a un penal de Lamine Yamal a una paliza de siete goles que dejó al Newcastle sin respuestas. Este 8-3 global es la prueba fehaciente de que el conjunto blaugrana ha recuperado su voracidad goleadora y su capacidad para someter a rivales de fuste en las noches de gala europea.
El Atlético de Madrid, fiel a su estilo combativo, supo gestionar la diferencia frente a un Tottenham que buscó el milagro sin éxito, logrando una clasificación sufrida pero merecida que lo cita ahora con el Barça en la próxima ronda. Por otro lado, el Real Madrid reafirmó su condición de rey de la competición al despachar al City con una facilidad asombrosa, imponiéndose nuevamente en el Etihad para decorar un 1-5 global que silencia las críticas hacia el nivel de la liga local. Con estos resultados, España confirma que posee la hegemonía del fútbol europeo, dejando a la Premier League sumida en una crisis de resultados inesperada.
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