Un guardaespaldas placó a un espontáneo y acabó tirando al suelo al astro argentino en Puerto Rico.
Dos son las imágenes de las que todo el mundo habla tras el choque, y una de ellas es el derribo de Messi. El encuentro debió detenerse en su recta final por el asalto de varios hinchas locales que buscaban un contacto físico. Atraídos por el brillo y la fama del diez, varios aficionados se atrevieron a invadir el césped para abrazar a su ídolo.
Uno de los espontáneos consiguió llegar hasta el exjugador del Barcelona, pero fue placado de inmediato por los miembros de seguridad privada. En su afán por proteger a los futbolistas de la invasión, los guardias acabaron derribando al propio Lionel Messi en la acción. El argentino, que había ingresado al inicio de la segunda parte, vivió un momento de máxima tensión física.
Pese al golpe y la confusión generada, el astro pudo continuar y convertirse en el protagonista decisivo al anotar el gol del triunfo. El Inter Miami se impuso finalmente por 1-2 gracias a una ejecución de penalti del capitán argentino en el minuto 70. La seguridad del estadio de Bayamón se vio desbordada por una masa de seguidores que buscaba un recuerdo inolvidable.
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