La salida que propuso Louzán para la Finalissima

El presidente de la federación busca una salida pactada con UEFA y CONMEBOL

La gestión de la Finalissima 2026 se ha convertido en un auténtico rompecabezas diplomático para Rafael Louzán. El mandatario se encuentra en medio de una compleja negociación con una promotora que contrató un paquete de seis partidos en territorio catarí, lo que dificulta un traslado sencillo del evento sin incurrir en penalizaciones. No obstante, la inviabilidad de jugar en Lusail bajo las actuales amenazas de seguridad ha forzado al organismo español a liderar la búsqueda de un estadio alternativo que proteja la integridad de los protagonistas.

A solo dos semanas de la fecha prevista, la RFEF asegura que España está preparada para organizar cualquier evento de emergencia, aunque la preferencia sigue siendo una sede internacional que respete la neutralidad del título en juego. El gabinete especial creado para este fin trabaja bajo una presión máxima, evaluando cada detalle de los posibles destinos en Europa para anunciar la solución definitiva antes de que expire el plazo de 48 horas. Con el mundo del fútbol pendiente de un hilo, el presidente mantiene su postura de cautela extrema: «Decidiremos en las próximas horas».

Periodista freelance. Prensa escrita. Coberturas en la Copa Mundial de Brasil 2014, Rusia 2018, Qatar 2022 y Final de Champions League Estambul 2023.

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