El organismo ignora la reincidencia y aplica la sanción mínima al centrocampista uruguayo.
El Comité de Disciplina de la RFEF ha determinado que la expulsión del charrúa solo conlleva un encuentro de suspensión. La resolución se basa en el acta de Munuera Montero, quien describió una patada con fuerza excesiva sin opción de juego.
El Real Madrid presentó un recurso para intentar limpiar la tarjeta roja, pero sus argumentos fueron finalmente desestimados. La decisión ha causado sorpresa en el entorno futbolístico por la levedad del castigo ante una acción de tal dureza física.
El futbolista se ausentará del próximo duelo liguero, permitiéndole llegar con menos carga física a la Champions League. La sanción definitiva cierra un proceso polémico que vuelve a poner el foco en la disparidad de criterios del Comité.
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