Los objetos que volaron al campo de juego aseguran una pena para el Estadio Da Luz.
Independientemente de la resolución sobre los presuntos insultos raciales, el club portugués no podrá eludir las sanciones por el comportamiento de su afición en Da Luz. Los reportes confirman la caída de botellas y diversos objetos desde la zona de los seguidores locales, llegando incluso a impactar uno de ellos en el cuerpo de Vinicius Júnior. Según el análisis arbitral de Iturralde González, la UEFA procederá previsiblemente a clausurar los sectores desde donde se originaron los lanzamientos, castigando la falta de seguridad y el hostigamiento físico hacia los deportistas del equipo visitante.
La actitud del club lisboeta ha sido duramente criticada por no mostrar un compromiso firme en el esclarecimiento de estos actos violentos. Mientras el debate se centra en las palabras de Prestianni, los gestos racistas realizados por individuos en las gradas son fácilmente identificables a través de las cámaras de seguridad. La pasividad institucional ante estas evidencias claras de discriminación por parte de sus propios socios agrava la situación del equipo luso, que deberá asumir la responsabilidad por no controlar las actitudes agresivas que empañaron el desarrollo del partido de Champions.
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