El técnico blanco vacila en defensa mientras el catalán apela al estilo propio
El preparador madridista afronta el choque con dos grandes interrogantes en su esquema que podrían variar sustancialmente el planteamiento defensivo de su equipo. Arbeloa debe decidir quién acompañará a Rüdiger en el eje de la zaga, eligiendo entre la sobriedad de Asencio o la proyección de Huijsen para frenar la potencia del ataque visitante. Asimismo, la última plaza del centro del campo sigue en el aire, con Camavinga y Thiago Pitarch peleando por un puesto que será vital para equilibrar las transiciones y evitar que el rival se adueñe totalmente del ritmo del encuentro.
En el bando contrario, Pep Guardiola apela a la identidad y al orgullo de sus futbolistas para superar la presión de un escenario tan imponente como el estadio madridista. El entrenador del equipo inglés ha destacado que su grupo debe jugar con su esencia característica, siendo valientes en la recuperación tras pérdida y veloces en la fase ofensiva para no permitir que el oponente se sienta cómodo. Con la irrupción de jóvenes talentos como O’Reilly y la magia de Cherki, el conjunto visitante busca demostrar que su estilo asociativo sigue siendo la mejor arma para conquistar la victoria.
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