El entrenador luso analizó el segundo amistoso de la pretemporada y repasó el estado físico de los nuevos fichajes.
La exigencia en la pretemporada del equipo blanco no se negocia bajo las órdenes del preparador portugués, quien prefiere detectar fallos a tiempo para evitar sobresaltos en la competición oficial. Tras la victoria por dos a uno en territorio húngaro, el estratega hizo hincapié en la necesidad de aprender de cada despiste colectivo sobre el césped. Para ejemplificar esta exigencia competitiva, el técnico señaló: «En un partido de Liga, si estás ganando 2-1 en el minuto 47, no haces un pase vertical, no pierdes el balón y no terminas la jugada con una falta peligrosa, como ha sucedido».
El análisis del entrenador también se detuvo en la gestión de una plantilla reducida y en el debut de las nuevas incorporaciones estivales que apenas suman entrenamientos. Al referirse al estado físico de los futbolistas recién llegados tras el periodo vacacional, el preparador comentó: «Bernardo es muy importante, pero el pobre es otro que ha tenido vacaciones… se ha presentado en una forma física bastante inferior, tiene que crecer». Por otro lado, respecto a la planificación deportiva y la gestión de recursos limitados, el técnico justificó su idea al declarar: «Es una plantilla que queremos corta, con 20 jugadores más los lesionados».
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