La sanción a Vinicius le abre las puertas del cielo a Endrick en el momento más crítico. El joven delantero de 20 años aprovecha su estallido en Champions para reclamar la titularidad en un tramo decisivo donde el ataque madridista necesitará sus goles.
La deslumbrante irrupción de Endrick en la Champions League llega en el momento más oportuno de la temporada para la delantera del Real Madrid. Tras un inicio de curso eclipsado por el protagonismo indiscutible de Kylian Mbappé y la irrupción del canterano Carlos Espí, el brasileño ha demostrado que está capacitado para asumir galones en la primera plantilla. El escenario competitivo da un vuelco favorable para el exjugador del Palmeiras, que afronta una oportunidad de oro propiciada por el calendario y las suspensiones que afectan directamente al esquema ofensivo diseñado por José Mourinho.
La importante sanción que impedirá a Vinicius disputar los próximos cuatro partidos de Liga abre de par en par la puerta de la titularidad para su compatriota. Endrick demostró ante la defensa romana que desde la banda derecha es capaz de romper cualquier entramado defensivo gracias a su velocidad y su potente remate de cabeza. Con apenas 20 años, el atacante asume que debe pulir detalles tácticos y dosificar su energía, pero su capacidad para generar fuego de la nada representa una solución inmediata ante las bajas que condicionan los planes del cuerpo técnico madridista.
Con la humildad que le caracteriza, el futbolista no ha querido lanzar exigencias públicas ni reproches pese a haber sumado únicamente cuatro minutos oficiales antes de su exhibición europea. Consciente de que la decisión final recae en Mourinho, el delantero prefiere responder sobre el césped con fútbol, desfachatez y goles. Los próximos cuatro encuentros de competición doméstica dictarán sentencia sobre si este bendito problema táctico convierte a Endrick en una pieza fija o si continúa siendo el revulsivo más letal e impredecible del fútbol continental europeo.
Publicar comentario