Sanción mínima de diez partidos para el argentino
La normativa disciplinaria de la UEFA es implacable cuando se trata de insultos relacionados con el color de piel, la raza o la religión. El artículo 14, al que se aferra el organismo rector, estipula un castigo base de al menos diez encuentros para cualquier infractor. Gianluca Prestianni se enfrenta ahora a un periodo prolongado de inactividad internacional si se confirman los insultos contra el delantero brasileño. La sanción podría incluso incluir multas económicas y la prohibición de ejercer actividades relacionadas con el fútbol profesional.
El reglamento deja claro que cualquier persona sujeta a su jurisdicción que insulte la dignidad humana debe recibir una respuesta contundente. El Benfica, a pesar de apoyar públicamente a su jugador, observa con temor cómo los plazos judiciales se acortan peligrosamente para sus intereses. Mourinho, quien creyó en la versión de su pupilo, deberá afrontar el asalto al Bernabéu sin una de sus armas principales. La gravedad potencial de la infracción justifica, según la UEFA, que se aparte al futbolista de forma inmediata.
Mientras la investigación sigue su curso bajo la supervisión de un inspector de ética, el mundo del fútbol aguarda la resolución final. Este caso podría marcar un precedente histórico en la lucha contra la discriminación en los terrenos de juego de la élite europea. Prestianni ha pasado de ser la gran esperanza blanca en Lisboa a ser el rostro de una polémica institucional sin precedentes. El futuro deportivo del extremo de Ciudadela queda en el aire hasta que el Comité de Control dicte su sentencia definitiva.
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