La afición madridista castiga la irregularidad del extremo carioca y respalda la firme postura del club
La masa social del Santiago Bernabéu ha escenificado un evidente distanciamiento con Vinicius Junior a lo largo de los últimos compromisos del campeonato doméstico. Los silbidos dirigidos hacia el dorsal brasileño reflejan el descontento de un sector importante de la grada, que le atribuye gran parte de la responsabilidad en los tropiezos del equipo. Josep Pedrerol insistió en que una hipotética ampliación de contrato por cinco o seis temporadas restaría apoyos en el actual proceso electoral de la institución.
El debate sobre los liderazgos compartidos en la delantera junto al astro francés Kylian Mbappé ha terminado por fracturar la opinión de los aficionados merengues en las tertulias deportivas. El vestuario intenta proyectar una imagen de absoluta cordialidad, pero la desconexión del internacional de Río de Janeiro en fases críticas del curso resulta alarmante para los técnicos. La masa social comprenderá perfectamente que la presidencia mantenga la firmeza económica, asumiendo su marcha antes que doblegarse a pretensiones desorbitadas.
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